Reseña: Saga

Recientemente ha llegado a nuestras estanterías el octavo tomo de Saga de la mano de Planeta Cómic, donde continuamos la historia de Alana y Marko, una pareja que, a causa de pertenecer a razas enfrentadas en una cruenta guerra y haber formado una familia tras el nacimiento de su hija, Hazel, tendrá como objetivo principal la supervivencia a lo largo de un vasto universo que no le pondrá las cosas nada fáciles.

Saga es conocida por ser una reinterpretación de uno de los más populares trabajos de Shakespeare, Romeo y Julieta, si este tuviese lugar en un mundo gobernado por la ciencia ficción y fantasía, así como por ser uno de los space opera que más están cautivando al público, pero ¿qué es lo que hace tan popular a esta obra?

 

 

Vaughan (Y: El último Hombre, Ex Machina, Paper Girls) nos ofrece un mundo original, coherente y plagado de elementos por descubrir que aportan credibilidad y realismo a la historia, donde encontramos una gran variedad de razas, distintos planetas que cumplen determinadas funciones y una miríada de profesiones. De esta manera conoceremos a mercenarios, prostitutas, soldados, actrices o periodistas jugándose la vida en busca de la noticia que les dará de comer. Todo ello, sin duda, posible gracias al dibujo e interesante diseño de Fiona Staples.

Otra de las características que encontramos en la historia es que, en esta ocasión, y al contrario que en cualquier cómic superheroico al uso, la familia es lo primero y solo después de esta viene la aventura. Uno de los temas principales es la maternidad y paternidad, la protección de la familia y la propia infancia en un contexto donde el vivir un día más es de por sí una victoria y la tensión y el miedo están a la orden del día. Sin embargo, el autor sabe que el concepto de la familia es muy amplio y que este puede estar en constante cambio y evolución, proporcionándonos de esta manera un rico plantel de personajes que se sumarán a la odisea de nuestros protagonistas, lo que ocasionará tanto divertidas como trágicas situaciones al cargar cada uno su propio pasado sobre los hombros.

Así pues, Saga nos presenta escenas entrañables o divertidas que no rompen el ritmo dramático de la narración pues, como se ha mencionado antes, nos hallamos en mitad de una guerra que afecta tanto a soldados como a civiles.

Si en el primer tomo vimos a Hazel nacer, en los consecutivos observamos cómo crece, y sufrimos con Marko y Alana las constantes amenazas o abusos emocionales a los que se ve sometida. No obstante, Hazel no será la única que evolucione a lo largo de las páginas, pues el amor acarrea sacrificios que, inevitablemente, alterarán a los propios personajes y sus relaciones, pues al fin y al cabo tienen una naturaleza humana, son imperfectos y, en ocasiones, sus acciones están dictadas por sus emociones e instintos.

 “Al comienzo de todo, cada uno de nosotros fue el hijo de alguien. Todos tuvimos un padre, incluso aunque este no nos diese nada más que su semilla. Todos tuvimos una madre, a pesar de que lo único que hiciera fuera dejarnos en la puerta de un extraño. No importa cómo crecimos, todas nuestras historias comienzan de la misma manera. Todas ellas acaban también de la misma forma”. – Saga, Volumen 1.

Por otro lado, si este cómic está siendo recomendado incluso a personas que no son lectoras habituales de dicho formato es por la madurez de la historia. Esta es una obra adulta y Vaughan no teme el tratamiento de temas controvertidos como pueden ser el sexo, la transexualidad, el aborto o el abuso de drogas y sus consecuencias, tales como el aislamiento y destrucción de tu entono.

Y es precisamente en este octavo tomo donde vemos cómo todo ello se evidencia, siendo este uno de los volúmenes de mayor crudeza y dramatismo, en el que somos testigo del daño que puede ocasionar el miedo a la pérdida o la paz que conlleva dejar a un lado el autoengaño y aceptar la realidad.

“He aquí un dato sobre los abortos. Son dolorosos, son horribles, y son muy muy comunes. No hay funerales para Aquellos Que Podrían Haber Sido, lo que deja a los padres en un duelo por su pérdida que puede ser afrontado de extrañas y diversas maneras. Pero aunque un aborto pueda sentirse como el fin del mundo… es en realidad el comienzo de uno nuevo”.  – Saga, Volumen 8.

De esta manera, descubrimos que la maldad es relativa, que todos son susceptibles de sufrir y que no importa el objetivo, situación o lugar en el que se encuentren, todos tienen una meta común: superar sus demonios internos, proteger a los suyos y sobrevivir.

Es por todo ello que considero esta obra como una de las grandes historias que se están narrando actualmente y a la que merece la pena dar una oportunidad. Es fácil identificarse con muchos de los personajes descritos, como Hazel, única en el mundo, perseguida por ser diferente, o The Will, un hombre incapaz de superar el duelo por la pérdida de alguien querido. Es una obra entretenida, trepidante, adictiva y divertida, pero también profunda y que te hará reflexionar.

Por: Sara Menchén (@Saraokelokee)

Si tras leerte la reseña te han entrado ganas de empezar ya con este cómic, cómpralo pinchando aquí.

One thought on “Reseña: Saga

  1. Saga es una de los cómics (nuevos) que más me ha gustado en mucho tiempo. Súper recomendado. Y totalmente de acuerdo con lo dicho sobre el arte: Fiona Staples hace un trabajo fantástico. Las portadas de las grapas son sublimes.

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